Las importaciones de la UE de roca fosfórica rusa registran su nivel más alto de los últimos diez años
Las importaciones de la UE de roca fosfórica rusa alcanzaron los 170 millones de euros en los primeros nueve meses de 2026, lo que supone un aumento del 17 % con respecto al mismo periodo del año anterior, según un análisis de los datos de la Comisión Europea realizado por la empresa medioambiental sueca Ragn-Sells. Unos niveles que no se habían registrado desde 2016.
«El fósforo es esencial para nuestra seguridad alimentaria. Aun así, Rusia concentra más de un tercio del gasto de la UE en importaciones de roca fosfórica. Europa no puede permitirse depender de las importaciones para obtener un nutriente clave cuando dispone de la tecnología necesaria para recuperar el fósforo de las aguas residuales en su propio territorio», afirma Pär Larshans, director de sostenibilidad del Grupo Ragn-Sells.
Rusia representó el 38 % del valor total de las importaciones de roca fosfórica de la UE, lo que la convirtió en el mayor proveedor de la UE durante ese periodo. En segundo lugar se situó Marruecos, con 137 millones de euros, seguido de Sudáfrica, con 48 millones. Las importaciones procedentes de Rusia registraron un aumento del 17 % en valor con respecto al año pasado, alcanzando su nivel más alto en el periodo de enero a septiembre desde 2016.
«Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022, el valor de las importaciones de la UE de roca fosfórica rusa ha aumentado en lugar de disminuir. Esto no deja de ser un hecho sorprendente en un momento en el que Europa está intentando reducir su dependencia de las materias primas críticas importadas», afirma Pär Larshans.
El fósforo es un nutriente clave tanto en los fertilizantes minerales como en la alimentación animal, y la Unión Europea lo ha catalogado como materia prima crítica. Casi todo el fósforo que se utiliza en la agricultura europea es importado, ya que la única mina de fosfato en activo de la UE, situada en Finlandia, cubre menos del 10 % de la demanda agrícola.
Tecnologías innovadoras, como Ash2Phos de EasyMining, filial de Ragn-Sells, permiten recuperar fósforo de alta pureza a partir de las cenizas de los lodos de depuradora. En la actualidad se está construyendo la primera planta a gran escala de Ash2Phos en Schkopau, Alemania. Sin embargo, a día de hoy, la normativa de la UE impide que el fósforo reciclado procedente de aguas residuales se utilice en la alimentación animal, lo que dificulta la inversión y la expansión de la actividad.
«Europa cuenta con la tecnología necesaria para convertir el fósforo de las aguas residuales en una materia prima muy valiosa. Sin embargo, falta un marco normativo que permita que el fósforo procedente de la economía circular pueda competir en igualdad de condiciones con el fósforo extraído de las minas. Cambiar esta situación sería una forma sencilla de que Europa reforzara su autosuficiencia y redujera su dependencia de Rusia», afirma Jonas Hagman, director ejecutivo de EasyMining.
Para más información póngase en contacto con:
Ragn-Sells, responsable de prensa, +46 70 927 2400, press@ragnsells.com
La foto que acompaña a este comunicado está disponible en https://www.globenewswire.com/NewsRoom/AttachmentNg/904d4a10-a7d9-4e34-8f91-068b67be760e/es
Legal Disclaimer:
EIN Presswire provides this news content "as is" without warranty of any kind. We do not accept any responsibility or liability for the accuracy, content, images, videos, licenses, completeness, legality, or reliability of the information contained in this article. If you have any complaints or copyright issues related to this article, kindly contact the author above.